El Departamento admite la recusación del Jefe de Unidad de Llodio y le aparta de la instrucción de un expediente disciplinario

 

21/07/11

Archivado el Expediente Disciplinario por el que el Jefe de Unidad recusado trataba de sancionar a nuestro delegado por preguntar si alguien había oído que se había visto al Subjefe de Unidad recogiendo un par de cestas de Navidad en una zona industrial de la demarcación de la Comisaría.

No sabemos si disfrazado de “papa noel”, o de reno, el Jefe de Unidad de Llodio dejó un nuevo regalito de Navidad en su cortijo. En esta ocasión el “regalito” era un expediente disciplinario para nuestro delegado en ese centro.

Este nuevo episodio de indisimulada prepotencia de la Jefatura comienza durante la cena de Nochebuena en la Comisaría. A nuestro delegado le había llegado el comentario de que se había visto al Subjefe de Unidad, suponemos que fuera del horario de trabajo, cargando un par de cestas de navidad en su coche en una zona industrial de la comarca y preguntó, entre langostino y nécora, si alguien más había oído algo al respecto.

Hasta aquí todo normal, dadas las dudas que despiertan las múltiples desapariciones de cestas de navidad que se suceden a su llegada a algunas plantas nobles, pero aparece aquí un elemento “nuevo” que hace que este “inocente” comentario privado realizado durante la cena se eleve a chascarrillo digno de tertulias tipo “Sálvame de luxe”.

Una de las personas que estaba en esa cena, un agente habilitado de suboficial como Jefe de Patrullas, cuan digno tertuliano, fue con el cuento a la Jefatura (con informe incluido), y es que de alguna forma hay que pagar las prebendas y las habilitaciones. Parece que quiere emular las andanzas de su amigo, el anterior JO del Grupo 4, que tuvo el gran “honor” de alcanzar el porcentaje más alto de absentismo en un grupo, el 87%. Por cierto, este Jefe que abre un expediente a un subordinado por tratar de aclarar una posible acción irregular de un mando, es el mismo que hace dejación de sus funciones al permitir que este agente siga habilitado como Suboficial cuando en la Comisaría hay del orden de 11 Agentes 1º de galón. Pero claro, de alguna forma hay que pagar los favores prestados por este soplón.

El interés de este habilitado, de este chivato profesional (ya lo fue de alguno de los anteriores subjefes de Llodio), le llevó a realizar un informe a su capataz en el que indicaba, con relación a la pregunta de nuestro delegado, que “con este comentario daba a ver que la Jefatura de Unidad se encontraba comprada o como poco condicionada por los regalos” ¿Qué sabrá este correveidile para sacar esta conclusión de la pregunta de nuestro delegado? ¿Le habrá fallado el subconsciente al poner eso en un informe?

Al contrario que Roma, en Llodio si pagan a traidores

Chivatos ha habido toda la vida y seguirá habiendo, pero no es lo más grave del caso, la verdadera desfachatez llega cuando el secuaz, al mas puro estilo de la caza de brujas en épocas de la “Santa Inquisición”, entrega su informe acusatorio. Pues al Jefe de Unidad no le preocupó lo más mínimo aclarar el tema de las cestas, ¿Si era cierto? ¿Si provenían de alguna empresa en particular? ¿Si se recogieron en horario de trabajo? etc. Nooooo!, el asunto era limpiar el honor del subjefe (algo de muy dudoso resultado tras comprobar que no puede ni limpiar el suyo ya que su mujer se halla en comisión forzosa junto a él desde hace varios años). Para tratar de conseguir lo imposible, solo se le ocurrió abrir un expediente a nuestro delegado.

Tras ello, y como no hay otras cosas que hacer durante el servicio, hace perder el tiempo a todos los que estuvieron en la cena obligándoles a realizar informes sobre lo comentado en la misma. Especial presión la sufrida por los compañeros de la 22ª promoción, los cuáles demostraron gran personalidad y saber estar a pesar de que les pusieron entre la espada y la pared.

El Nagusi obligó a los compañeros en prácticas a realizar informes

¡Qué valentía!, aprovecharse de la “incómoda” situación de estos compañeros de la 22ª Promoción (están en prácticas) para tratar de buscar declaraciones incriminatorias contra nuestro delegado.

Nada más tener notificación del expediente, la máquina jurídica de Si.P.E. se pone en marcha y el primer traspiés para el Nagusi, llega cuando el Viceconsejero admite la recusación planteada contra él como Instructor del Expediente (al ser una falta leve, el mismo Jefe de Unidad se convierte en Instructor y Órgano Sancionador, o sea, el se lo guisa y el se lo come). Resumiendo, se le aparta de la instrucción del caso y de la posibilidad de ser “Juez”, por ser parte interesada, enemistada con nuestro delegado, etc. No tenemos constancia de que con anterioridad se hubiera aceptado una petición de recusación contra un Nagusi en un Expediente Disciplinario, lo que deja claro que la verdadera intención del Jefe de Unidad era acallar las denuncias de Si.P.E. amedrentando a uno de sus delegados.

Decretada la recusación del Nagusi, el expediente pasa directamente a manos de la Viceconsejería, desde donde poco después es archivado, dejando sin responsabilidad al compañero

Por cierto, Seguimos sin aclarar todo lo relacionado con las supuestas cestas de Navidad. ¿A qué va a esperar la DIA? ¿A que vuelvan a “desaparecer” cestas las siguientes Navidades?

Señor Consejero, ¿A qué espera para quitar los látigos a todos estos explotadores? ¿Cuándo piensa convertir los actuales cortijos en verdaderos centros policiales destinados al servicio al ciudadano y no a los caprichos de sus capataces?.

BASTA YA DE EXPLOTADORES

Si.P.E., tu mejor defensa; tu única opción.